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Nos conocimos de noche... por casualidad. Y nuestros nombres mentimos, por seguridad. Él tenía en su mente no volverme a ver... pero en un cuerpo alquilado, me dio su querer. Y ahora... nada me queda de Él después del amor, pude olvidar su mirada, su piel y su voz... pude quitar de mis manos la tibia humedad, que entre gemidos y abrazos... dejaba escapar. Sin un respiro y seguía de forma brutal, dándome amor y sin tregua... me hacía vibrar. Pude olvidarme de todo, pero me quedé... con una marca que nunca quitarme podré. Pues me dejó un gusto de hombre en la boca.. que no encontré, probando otros labios jamás... pues lo busqué besando de manera loca... a miles de bocas... ninguna es igual.

“No quiero que me lloren cuando me vaya a la eternidad… quiero que me recuerden como a la misma felicidad. Pues yo estaré en el aire, entre las piedras, y en el palmar. Estaré entre la arena, y sobre el viento que agita el mar…”
Para el hombre que me acompaña desde que tengo uso de razón, con su poesía, su magia y su picardía. Gracias por tantos años de buena vida, y buena música. Una vez más, brindo por tu alma Gitano.
Nos conocimos de noche, por casualidad... y nuestros nombres mentimos, por seguridad. Es que, él tenía en su mente no volverme a ver, pero en un cuarto alquilado me dio su querer. Y ahora, nada me queda de él, después del adiós, pude olvidar su mirada, su piel, y su voz... pude quitar de mis manos la tibia humedad, que entre gemidos y abrazos, dejaba escapar. Sin un respiro y seguía, de forma brutal... dándome amor y sin tregua ¡me hacía vibrar!. Pude olvidarme de todo, pero me quede... con una marca que nunca quitarme podré. Pues me quedó, un gusto a hombre en la boca, que no encontré probando otros labios, jamás... Pues lo busqué besando de manera loca, a miles de bocas... ¡ninguna es igual!

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